Barcelona contra las políticas migratorias

Redactores inCIEbcn

Barcelona

Durante los últimos meses, las políticas migratorias han estado en el punto de mira de los medios de comunicación hasta convertirse en objeto de controversia entre la población. La reciente ola de inmigrantes africanos que atraviesan la valla de Melilla para entrar en el país ha reavivado un debate contra dichas políticas que ni mucho menos ha comenzado recientemente.

De hecho, desde hace años, muchos son los colectivos que se manifiestan activamente contra lo que consideran un abuso y un atentado contra la dignidad de las personas migrantes, independientemente de su procedencia. Cadavez surgen más plataformas y entidades que trabajan por denunciar las vulneraciones de los derechos de estas personas, tan maltratadas por la Administración, los mass media y la opinión pública.

Por razones como estas nació la plataforma S.O.S Racisme en Barcelona. Si bien se fundó en 1989, su trabajo es más laborioso y dedicado que nunca. El colectivo nació como una rama de S.O.S Racisme Catalunya, una de las plataformas antirracismo que más tiempo lleva funcionando en España, y es ahora uno de los referentes en lo que a la lucha contra las políticas migratorias se refiere. “Per la igualtat de drets”, reza su lema.

Logo de SOS Racisme. sosracisme.org

Logo de SOS Racisme. sosracisme.org

Su postura en torno a la aceptación de la inmigración es muy clara. Se concentran en difundir la diversidad de las personas, en buscar la igualdad de derechos entre las personas de fuera respecto a las de dentro, y durante los últimos años, se ha centrado en corregir y desmentir el discurso popular instalado en algunos sectores de el país. Según ellos, España no tiene mucha inmigración, de hecho, destacan, tiene un porcentaje bajo si se compara con el resto de Europa. Para ellos, si la gente ha percibido una gran llegada de inmigrantes, es por la rapidez con la que esta se produjo, producto del efecto llamada que significó la crisis inmobiliaria.

Otro antiguo grupo en esta línea es AMIC (Associació d’Ajuda Mutua d’Inmigrants a Catalunya). Está afiliada a la UGT y es una de las más antiguas en la lucha contra el racismo en el país. La Asociación de ayuda Mutua para Inmigrantes en Cataluña se define como una entidad sin ánimo de lucro que nació en 1993 en la sede del sindicato UGT. Lo especial de esta asociación es que ayuda tanto a los inmigrantes que llegan al país como a aquellos nativos que quieren partir hacia otro destino ya sea con alguna ayuda económica o judicial y los consejos adecuados.

Posiblemente esta sea la plataforma más genérica de todas ya que además de tener una gran presencia a la hora de dar soporte a la inserción e integración de población inmigrante, también promueven la lengua catalana entre los que llegan y los que se van. Aun así su objetivo primordial es promover la construcción de una sociedad intercultural donde se reconozcan y se respeten las diversidades.

La portavoz de UCFR es entrevistadas por los medios. Sebastián Rodríguez.

La portavoz de UCFR es entrevistadas por los medios. Sebastián Rodríguez.

No obstante, si de ser visible en la calle y en las redes sociales se trata “Unitat contra el feixisme i el racisme” es una de las más importantes. Ha sido una de las últimas plataformas en establecerse, pero también, la que más rápido ha crecido. Nació fruto del crecimiento del fascismo en Europa, que se instala poco a poco en las instituciones, tal y como hemos visto en las recientes elecciones europeas en el caso de Francia y Grecia. Luchan contra la extrema derecha y su mensaje se basa en disolver dos obstáculos instalados en la sociedad: el racismo y el fascismo. Ven que estos dos son a la vez uno solo ya que se fomentan por el mismo tipo de odio y privacidad de libertades. Cabe resaltar que la asociación está abierta a cualquier tipo de colaboración de cualquier otra asociación o plataforma de cualquier ámbito que quiera solidarizarse con su lucha, uno de los motivos de su rápido crecimiento. La apuesta por las asambleas abiertas es una de las clases de su éxito. En ellas se reflexiona sobre el proyecto y se fomentan actividades mediante las cuales seguir luchando contra el fascismo.

Bien es sabido que la crisis económica, las políticas públicas y los recortes afectan a toda la sociedad. Sin embargo, estas últimas se ceban especialmente con los migrantes. Sin papeles, muchas veces sin techo o sin trabajo, y desde la última reforma sanitaria sin derecho a la sanidad, grupos de profesionales han tenido que dedicar su tiempo, su dinero y su esfuerzo a ayudar a los migrantes. Es el caso de Espacio Inmigrante Raval, un grupo de médicos que de forma gratuita y gracias a la ayuda de los vecinos, atienden en la medida de lo posible a los inmigrantes sin papeles, y por tanto, sin derecho a tarjeta sanitaria.

Como ellos otros grupos han surgido recientemente para luchar contra las políticas migratorias. “P de Palestina” o “Papeles para todxs”, un colectivo nuevo que apuesta por una reforma que permita a los inmigrantes obtener papeles sin necesidad de tener un contrato de trabajo, son algunos ejemplos. Esta misma línea la siguen otros colectivos sociales como el 15M, muy comprometido a la hora de luchar contra las políticas migratorias, hasta el punto de servir como plataforma de difusión y recientemente elaboró el documental “Sobren Raons”, donde denuncian las acciones emprendidas por el Centro de Internamiento de Emigrantes de Barcelona (CIE), de cuyo mayor detractor “Tanquem els CIE’s”, hablaremos más tarde.

La Ciudad Condal se manifiesta

Barcelona se ha manifestado en reiteradas ocasiones, y cada vez con más frecuencia, en contra de las políticas migratorias del Estado. Durante los últimos meses han tenido lugar toda una serie de protestas con el objetivo de denunciar el maltrato en los Centros de Internamiento, el ascenso del fascismo en las instituciones europeas, el Apartheid sanitario y la falta de oportunidades para los inmigrantes, que sin papeles, están destinados a la exclusión social.

Precisamente los Escándalos de tortura en los Centros de Internamiento, así como las deportaciones precipitadas, fueron los desencadenantes de la multitudinaria manifestación que se celebró para protestar por la muerte de Alik Manukyan, así como por la falta de una versión oficial de los hechos. En esa manifestación, y en el caso en sí, TanquemelsCIE ha tenido mucho peso. Los hechos policiales relataban que Manukyan apareció ahorcado en su celda de aislamiento pocos días antes de acabar su reclusión. Curiosamente los dos inmigrantes que tenían celdas cercanas desaparecieron ya que fueron deportados. La manifestación acogió a más de 200 personas que se reunieron en la sede de la policía y posteriormente en la plaza Sant Jaume de Barcelona.

Normalmente, las manifestaciones necesitan de una trabajada elaboración. Se necesitan muchos días para prepararlas y es necesario dar aviso a las autoridades de su celebración, si ésta se realiza en un espacio público. Hacen falta medios de comunicación y es estrictamente necesario buscar un día significativo, una fecha concreta con el objetivo de mostrar que una parte significativa de la población está a favor o en contra de una determinada política, persona, ley, etc. Pues bien, si bien los colectivos que organizan marchas contra las políticas migratorias en Barcelona no cuentan con el apoyo de los medios de comunicación en su mayoría, si lo hacen con un una trabajada presencia en las redes sociales, en las que disfrutan de un gran apoyo y en las que se les agradece el hecho de que dediquen su esfuerzo y tiempo por protestar activamente contra lo que consideran una injusticia.

Un ejemplo de manifestación contra el racismo tuvo lugar el pasado 22 de marzo en Barcelona, mientras en Madrid se celebraban las Marchas por la Dignidad. Organizada por “Unitat contra el feixisme i el racisme”, en ella, algunas plataformas sociales contra el fascismo institucional y otras contra el racismo en Europa, unieron sus fuerzas en una protesta en común. Resultó ser una manifestación de gran alcance y además importante, ya que marcó un punto de inflexión entre las organizaciones, que decidieron colaborar y luchar juntas contra un gigante que asoma en Europa y que amenaza con restar aún más derechos a los migrantes.

El pasado 1 de junio la manifestación “Papeles sin contrato” organizada por “Papeles para todxs” consiguió concentrar a más de 200 personas para reivindicar la necesidad de tener documentación que acredite poder trabajar para los inmigrantes irregulares, sin necesidad de obtener un trabajo previamente. Plaça Catalunya se llenó de gritos, en plena mañana de domingo, que exigían de forma pacífica la obtención de unos derechos que urgen. Una plataforma pequeña, que comparte el mismo objetivo que los colectivos anteriormente mencionados: la igualdad de derechos.

No obstante, no todas las protestas que llevan a cabo estos colectivos siguen una misma línea aunque persigan un mismo objetivo, más o menos concreto. Como bien sabemos, existen varias vías de protesta. Un de las más seguidas por este tipo de colectivos es el escrache. Este tipo de protesta, llamada así en países como Argentina o Uruguay y recientemente instalada en España, se caracteriza por ser una manifestación propia de un grupo de activistas que luchan por los Derechos Humanos y se movilizan en el lugar que quieren denunciar. Las protestas llevadas a cabo por las plataformas en contra de las medidas de inmigración se han celebrado, mayoritariamente, en el CIE de Zona Franca, quizás el foco que más denuncias concentra por parte de estos colectivos, sobre todo por el colectivo “Tanquem els CIE’s”.

(CC)

Manifestantes contra el CIE(CC)

El CIE de Barcelona

El Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona está situado en el polígono industrial de Zona Franca. Se inauguró en agosto de 2006, sustituyendo al centro La Verneda, un subterráneo situado en la misma comisaria de La Verneda donde se retenía a los inmigrantes en situación irregular. El CIE de Zona Franca fue presentado como una mejora respecto el anterior centro; sin embargo, éste ha empeorado y exagerado sus características penitenciarias de detención. En él, por ejemplo, nos encontramos espacios comunes separados con celdas y las visitas deben hacerse a través de mamparas, entre otras cosas.

Este CIE siempre ha estado envuelto de una gran polémica – pese a estar escondido y aparentar ser una prisión común – debido a la opacidad del centro y a los casos de maltrato y muertes que se han producido recientemente. Las condiciones, por ejemplo, en las que se encuentra el CIE vulneran los derechos fundamentales de los internos.

Los centros de internamiento no están reconocidos como establecimientos de carácter penitenciario, pero su estructura, sus políticas y su modus operandi muestran lo contrario, como han denunciado ya algunas organizaciones. Por ejemplo, los internos no son informados de su situación mientras están retenidos y la ejecución de los mismos se les comunica sin la presencia de un letrado (vulnerando el derecho a asistencia letrada). Además, las condiciones sanitarias son degradantes: carencia de lavabo en las celdas, falta de asistencia médica y sanitaria para los internos, etc.

La organización TanquemelsCIEs dedica parte de su actividad a visitar el centro de Zona Franca y llevar los casos de algunos internos. “La comisión de visitas se comenzó a organizar a principios de septiembre de 2013. Justo en el momento del fallecimiento de Alik pusimos en marcha todo el protocolo de visitas, y así es como se iniciaron las primeras visitas al CIE”, relata Tamara Pérez, miembro de esta comisión.

Por ello, han podido ver y, posteriormente, denunciar, casos de maltrato, tanto físico como psicológico, hacia las personas internas. En la mayor parte de los casos, sin embargo, las denuncias no llegan a ejecutarse y acaban en una situación de impunidad. “Nos encontramos muchos problemas a la hora de denunciar estos casos, como por ejemplo, la aceleración de la expulsión del centro y la deportación del implicado”, comenta Marc Serra, miembro de la comisión jurídica de TanquemelsCIEs. La situación se agrava cuando las organizaciones piden pruebas para poder denunciar los maltratos y agresiones: “El sistema de grabación de los CIEs sólo guarda las imágenes durante 13 días. Es decir, cuando nos enteramos de la agresión, hasta que presentas la denuncia tardamos una hora o un día, tiene que llegar al juzgado, que la lee y envía la interlocutoria al centro para pedir las imágenes de la cámara, pero con este proceso ya han pasado quizás más de 13 días”, explica.

Pese a los inconvenientes con los que se encuentran, algunos casos de maltrato han salido a la luz a través de estas organizaciones o medios de comunicación, después de un gran esfuerzo y una lucha constante. “Todo el mundo sabe que dentro del CIE se han producido varias agresiones por parte de los funcionarios contra los inmigrantes.

Actualmente podemos encontrar gran cantidad de testigos, pero la inmensa mayoría se encuentran dentro de los recintos en los que se prohíbe la entrada a cualquier ciudadano, y todavía más a los medios de comunicación”, explica Tamara.

Algunos de los casos del CIE de Zona Franca que se han destapado han tenido cabida en medios de comunicación menos convencionales, como eldiario.es o lamarea.com. Casos como el de Mohamed Abagui, Idrissa Diallo o Aramis Manukyan son los más destacados. El primero, un joven de 22 años, fue encontrado, el 13 de mayo de 2010, muerto en su celda, donde se encontraba en situación de aislamiento. Issidra Diallo, de 21 años, murió en su celda después de pedir asistencia médica por dificultades respiratorias el 6 de enero de 2012. El caso debía radicar en negligencia médica por su gravedad, pero aun se espera la resolución final del expediente. Tres días antes, el 3 de enero, otro interno fue agredido de madrugada por cinco agentes de la policía nacional y tuvo que ser trasladado a un Centro Hospitalario.

Manifestantes contra el CIE (CC)

Manifestantes contra el CIE (CC)

En mayo del mismo año, D.B denunció que había sido agredido por los policías. Con el proceso penal abierto y la solicitud del abogado de D.B para que un médico le visitara, el interno fue deportado sin haber, siquiera, declarado delante del juzgado. Otro caso que destacaba en los medios era el de Aramis Manukyan, apodado Alik, que apareció muerto en su celda el 5 de diciembre de 2013. Antes de morir, Alik recibió golpes por parte de los policías y fue internado en una celda de aislamiento, donde estuvo gritando durante horas y, finalmente, se quitó la vida.

Tras las continuas agresiones y sus consiguientes denuncias, y viendo la inefectividad de control del CIE, se solicitó, desde una comisión de Derechos Humanos (de doctoras y abogadas), la entrada al centro para garantizar la asistencia médica solicitada por algunos internos. La demanda fue denegada y se impidió el acceso de las doctoras al CIE de Zona Franca.

Para mejorar – o intentar mejorar – la situación de los CIE, la Ley de Extranjería de 2009 introdujo medidas relativas a la regulación de estos centros: añadir un Juzgado de Control del Internamiento y dictar un reglamento sobre el régimen de las personas internas en un máximo de seis meses, tal como muestra el informe sobre El CIE de Barcelona (Zona Franca) – Situacions de racisme i discriminació, elaborado en enero de 2014 por la Campanya pel Tancament dels Centres d’Internament. En el mismo informe, explican que la primera medida se implantó con diferencias muy grandes dependiendo del territorio. En Madrid o Valencia se asumió diligentemente la función. En Barcelona y Murcia, sin embargo, se dejó la función en manos del juzgado de guardia, que en la práctica no asumían el mandato legal para controlar el CIE. Hasta 2012 no se designaron juzgados concretos y, finalmente, en 2013 se dictó una resolución que avanzaba hacia una mayor transparencia: acceso de ONG al centro en un horario fijo, mejora de la defensa jurídica, acceso de los abogados… No obstante, explica el informe, “estas situaciones deberían ser observadas y judicializadas, como todos los derechos básicos y, en su mayoría vulnerados, deberían estar reconocidos en un Reglamento conocido por los propios internos”.

La situación de los internos del CIE, y de las personas migradas en situación irregular, es cada día más incierta. Se encuentran en un trance en el que no saben qué pasará. Con la crisis económica, la situación se ha agravado. Por otro lado, el colectivo migrantes está especialmente afectado por el desequilibrio económico que atraviesa el país y no han logrado las expectativas con las que llegaron a España. Siendo el mercado laboral, en los años de bonanza económica, un elemento de integración de las personas migradas en la sociedad, éste está amenazando hasta convertirse en un mecanismo de su expulsión social, revela el estudio Inmigración, Integración y Políticas Sociales en Época de Crisis Económica y Financiera. Además, a esto se le suma el aumento del fascismo en Europa, que agrava la situación y supone más riesgo aún de exclusión social.

Esta situación de crisis, además, provoca que crezca el número de gente racista y que, por consiguiente, se tenga una visión negativa de las personas migradas. “Gente racista y xenófoba hay en todas partes. Alguna vez nos han dicho que basta, que los emigrantes se tienen que ir todos. Hay gente a la que no le valen los datos, sobre todo si vienen de la administración pública. El problema de la crisis ha provocado que crezca mucho el racismo y el número de rumores”, comenta Cristina Velázquez, coordinadora del “Pla d’Interculturalitat” de la Estrategia Antirumores.

En la actualidad, las personas migrantes se encuentran en un contexto de flujos migratorios que están determinados por un sistema económico. Las distintas plataformas, pese al esfuerzo que supone llevar a cabo su ardua tarea, trabajan para acabar con la discriminación. Marc Serra precisa que la alternativa que proponen desde estas organizaciones es el derecho a la migración. Defienden este derecho y creen que los derechos fundamentales se tienen que hacer valer a todo el mundo. Aparentemente parece una exigencia lógica; en la práctica, sin embargo, depende únicamente de las instituciones, que no lo ven como algo sustancial, sino más bien como un obstáculo. Quizás el problema es que, como dice Isaac Rosa: “Ninguna frontera sirve para impedir la entrada, sino para hacerla más dolorosa, o para operar como una perversa selección natural que garantiza que solo entren los más fuertes, los más listos, los que pagan más”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Manifestaciones y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s